miércoles, 27 de febrero de 2013

CAPÍTULO 28.



28 1El malvado huye sin que lo persigan,
el honrado va seguro como un león.
2Por los crímenes de un país
se multiplican sus jefes;
un hombre prudente y experto
mantiene el orden.
3Pobre que explota a los indigentes
es lluvia torrencial que no da pan.
4Los que abandonan la ley alaban al malvado,
los que guardan la ley rompen con ellos.
5Los malvados no entienden el derecho,
el que consulta al Señor lo entiende todo.
6Más vale pobre que procede con integridad
que rico pervertido de conducta doblada.
7El que observa la ley es prudente,
el que se junta con disolutos
abochorna a su padre.
8El que aumenta sus riquezas
prestando a usura
acumula para el que se compadece
de los pobres.
9Si uno aparta sus oídos de la ley,
también su oración será aborrecida.
10El que extravía a los rectos por el mal camino
caerá en su propia trampa.
11El rico se cree sabio,
el pobre perspicaz lo penetra.
12Gran prestigio es el triunfo de los honrados;
cuando se imponen los malvados,
se rastrea un hombre.
13El que oculta sus crímenes no prosperará,
el que los confiesa y se enmienda
será compadecido.
14Dichoso el hombre que teme siempre,
el contumaz caerá en la desgracia.
15León rugiente y oso hambriento
es el gobernante malvado
para los indigentes.
16Un príncipe imprudente oprime a muchos;
el que odia el lucro prolongará sus años.
17El hombre culpable de homicidio
corre a la fosa: ¡nadie lo sostenga!
18El de conducta intachable se salva,
el que se retuerce por dos caminos
caerá en uno.
19El que cultiva su campo se saciará de pan,
el que va a caza de vaciedades
se saciará de miseria.
20Hombre veraz, rico en bendiciones;
el que tiene prisa por enriquecerse
no quedará impune.
21No es justo ser parcial:
por un pedazo de pan
el hombre comete un crimen.
22El avaro se apura por enriquecerse
y no sabe que le llegará la miseria.
23El que reprende a otro será más estimado
que el de lengua aduladora.
24El que roba a sus padres y dice:
«No he pecado»,
hace compañía al devastador.
25El codicioso atiza las pendencias,
el que confía en el Señor prosperará.
26El que se fía de sí mismo es un necio,
el que procede con sensatez está a salvo.
27El que da al pobre no pasará necesidad,
el que se desentiende
se colmará de maldiciones.
28Cuando se imponen los malvados,
uno se esconde;
cuando desaparecen, prosperan los justos.

28 Este capítulo está ocupado en gran parte por proverbios de tema ético, sin que falten los de tema sapiencial. La fabricación de paralelos es bastante artificial, los resultados son poco convincentes. Dentro de la esfera ética se destaca el tema político. 

28,1 Dice nuestro refrán: "Al que mal vive el miedo le sigue". No es manía persecutoria. El malvado huye empujado por sus miedos, lo sobresalta la conciencia de su culpa. Sospecha un policía en cualquier extraño, una indagación en cualquier mirada. En cambio el león avanza confiado por su territorio y como él el honrado. ¿Confiado en su honradez o en Dios que protege la honradez? Véanse Lv 26,17.36; Job 15,21. 

28,2 Apurando la oposición de uno y muchos, reconocemos una tesis monárquica, como la proponía Abimelec en Jue 9,2, opuesta a la pluralidad simultánea o sucesiva o las dos a la vez. 

28,3 Cambiando "pobre" en "jefe" o "malvado" se anula la paradoja significativa. Se trata del pobre que ha adquirido poder y lo emplea para explotar y enriquecerse. Pudo ser lluvia benéfica, al comprender por experiencia la pobreza; se convierte en aguacero que arrastra el humus. 

28,4 Leído en contexto político, el sentido se aclara y enriquece. Son malvados que suben y se imponen; la alabanza es aplauso y adulación. Se forman dos bandos cuya línea divisoria es la ley. 

28,5 El gobernante perverso no lo comprende porque no quiere. "Todo" queda inscrito en el ámbito del derecho y la justicia: véanse Jr 22,13-17; 2 Cr 19. 

28,6 El hebreo dice "dos caminos" y no hay que corregirlo; pues dos es el número de la discordia, la doblez, la división interior. Lo aclara explícitamente Eclo 2,12. 

28,7 Observar la leyes genérico; su opuesto, disolutos, es específico. Hijo y padre pueden encontrarse en el ámbito familiar y en el político, como muestran los ejemplos de Salomón y su hijo Roboán, Josías y su hijo Joaquín. 

28,8 Es el necesitado quien tiene que recurrir a préstamos usurarios. Contra la usura: Lv 25,35-37. "El que se compadece" es en primer lugar Dios, EcI 2,26, pero puede ser también el hombre: 14,31; 19,17; Sal 37,21.26; 112,5. 

28,9 Quien no escucha no será escuchado. Funciona dentro de un montaje litúrgico que incluye lectura de la ley y salmo de súplica; Jr 11,1 Os. 

28,10 Es alguien que tiene poder o ascendiente: rey, gobernante, Is 3,12; 9,15, sacerdote, profeta, Jr 23,13.32; Miq 3,5. El hebreo añade un hemistiquio sospechoso, que en la versión griega es la mitad de otro proverbio. 

28,11 La riqueza lleva a la vanidad y el orgullo; pero el rico queda desenmascarado, no sólo por Dios, sino también por un observador perspicaz. Véase el agudo desarrollo de Eclo 13,21-23. 

28,12 Se aclara el sentido con el v. 28. Cuando los malvados conquistan el poder, un ciudadano honrado tiene que esconderse, y es buscado por la policía. El verbo se lee en Sof 1,12 Y Abd 6. Recuérdese el caso de David escondido y buscado, del profeta Urías fugitivo y secuestrado. Otra explicación menos probable: se rastrea un hombre, porque ya no quedan hombres de verdad. 

28,13 En el plano humano: el criminal lleva una lacra, tiene que vivir fingiendo; en cambio la confesión humilde puede provocar compasión y alcanzar perdón. Mucho más en el plano teológico: Sal 39,3a; 32,1.5. Recuérdese el ejemplo de David tratando de ocultar su delito y confesándolo. 

28,14 Un temor o cautela que se opone al corazón endurecido, a la contumacia. El temor de sí es componente de la condición humana y puede conducir a la confianza en Dios. En vez de contumaz, otros interpretan duro, temerario. 

28,15 El rugido del león es anuncio de su crueldad, el oso es voraz. Ambos formarán parte del bestiario de Dn 7. Véanse Miq 3,1-4; Sof 3,3. 

28,16 El texto del primer hemistiquio es muy dudoso por falta de verbo explícito. Leyendo un sujeto calificado y un predicado compuesto, con cópula implícita, resulta: "Un príncipe falto de luces (es) sobrado de opresiones"; para la construcción véase Job 14,1. 

28,17 "Oprimido" por el peso de la culpa. Él mismo va al encuentro de su destino, como si tuviera una cita inevitable con su ejecución. No hace falta vengarse, basta dejar el curso de la justicia sin interferir con ella. 

28,18 Como en el v. 6 conservo el dual "dos caminos". "En uno": o de una vez, de golpe. Algunos corrigen y leen "fosa". 

28,19 Variación de 12,11. Parece expresar su preferencia por la agricultura frente a actividades "vacías", improductivas. No dice cuáles. Si se une con el siguiente son las actividades que buscan ganancias precipitadas y peligrosas. 

28,20 El hombre veraz, honesto, recibe bendiciones de Dios en su tarea. Otra interpretación: el hombre generoso es de fiar. El ansioso por ganar recurre a fraudes e incurre en delito. 

28,21 Contra la parcialidad venal: Lv 19,15; Dt 1,17. Si se toma "un pedazo de pan" a la letra, indica hasta dónde se rebaja el venal. Se puede tomar como predicado despectivo del soborno, comparado con el valor de la justicia. 

28,22 Continúa la serie económica. El avaro o tacaño se afana por enriquecerse o por la riqueza acumulada; y no cuenta con los vaivenes de la fortuna. Vive en una falsa seguridad. 

28,23 Sobre los aduladores y halagadores: 26,28, y en contexto profético Is 30,10. 

28,24 El quinto (o cuarto) mandamiento incluye en un verbo el honrar y el sustentar a los padres. No sustentarlos es despojarlos, es pecado: Mc 7,9-13. El "devastador” es el gastador en tropas de choque o el exterminador: Ex 12,12; Jr 22,7; Ez 9,6. 

28,25-26 El eje de esta bina es la confianza en Dios. El codicioso se fía de las riquezas y de su capacidad para adquirirlas. Es necio y crea conflictos. Quien se fía en el Señor es sensato y prospera. 

28,27 Este hombre es la antítesis del avaro y codicioso: 11,24; 19.17; 22,9. "Nuestro refrán: "El dar limosna nunca mengua la bolsa". El personaje antitético se atrae las maldiciones de los pobres y Dios las refrenda: véase Eclo 4,4s en su contexto. 

28,28 Variación del v. 12. Los gobernantes influyen en la moralidad pública; su caída es una bendición: véase Is 1,21-26.

CAPÍTULO 27.



27 1No te gloríes del mañana,
no sabes lo que engendra el día.
2Que te alabe el extraño, y no tu boca;
el desconocido, y no tus labios.
3Peso de piedra, carga de arena:
más pesado el mal genio del necio.
4Cruel es la cólera, arrolladora la ira,
pero ¿quién resistirá a los celos?
5Más vale reprensión abierta
que amistad encubierta.
6Leal es el golpe del amigo,
falaz el beso del enemigo.
7Estómago harto pisotea el panal,
a estómago hambriento
lo amargo le es dulce.
8Pájaro escapado del nido
es el vagabundo lejos de su hogar.
9Perfume e incienso alegran el corazón,
el consejo del amigo endulza el ánimo.
10No abandones al amigo tuyo y de tu padre,
y en la desgracia
no vayas a casa de tu hermano.
Más vale vecino cerca
que hermano lejos.
11Ten juicio, hijo mío; dame esa alegría,
y podré replicar a quien me afrenta.
12EI sagaz ve el peligro y se esconde,
el incauto sigue adelante y lo paga.
13Toma la ropa de quien salió fiador
por un desconocido
y quedó empeñado por un extraño.
14Quien saluda al vecino
de madrugada y a voces
es como si lo maldijera.
15Gotera continua en día de chaparrón
y mujer pendenciera hacen pareja:
16quien la sujeta, sujeta el viento
y recoge aceite en la diestra.
17EI hierro afila al hierro,
el hombre el perfil de su prójimo.
18Quien guarda una higuera comerá higos,
quien custodia a su amo recibirá honores.
19Como el rostro se refleja en el agua,
así el hombre en su conciencia.
20Infierno y Abismo son insaciables,
insaciables son los ojos del hombre.
21La plata en el horno, el oro en el crisol,
el hombre en la boca que lo alaba.
22Aunque machaques al necio
con la mano del almirez,
no le quitarás su necedad.
230bserva bien el aspecto de tus ovejas
y fíjate en tus rebaños;
24porque la fortuna no dura siempre
ni la corona de edad en edad.
25Apunta la hierba, asoma el césped,
se recoge el pasto de los montes;
261as ovejas te dan vestido,
los cabritos el precio de un campo,
27las cabras leche
para alimentaros tú y tu familia
y para mantener a tus criadas.

27,1 El hombre no controla el futuro, no puede contar con él ni cobrarle un anticipo ni sentirse seguro. Invita a no gloriarse antes de tiempo y a ocuparse en la tarea cotidiana. Véanse Eclo 11, 18s; Lc 12,20; Sant 4,13. "Nadie se alabe hasta que acabe". 

27,2 La alabanza debe proceder de un extraño imparcial, ni servil para tributar alabanzas ni mezquino para regatearlas. Véase 2 Cor 10,18, que remite la alabanza al Señor, y 12,11, donde confiesa la insensatez de haberse alabado a la fuerza. 

27,3 La forma es a minore ad maius, que explota con virtuosismo Eclo 40,18-27. En cuanto al tema, véase Eclo 22,14s; parece recogerlo Sem Tob: "e del torpe la saña / más pesa en verdat / que arena, nin saña ... " (1330). Nosotros decimos de una persona que es pesada, cargante. 

27,4 Variante de la forma a minore ad maius. Sobre el tema hay mucha literatura, trágica y cómica. Véanse 6,34s; Eclo 9,1 s; 30,24; y la legislación de Nm 5,11,31. 

27,5-6 Lv 19,17 aconseja reprender para inducir a la enmienda. Los versos que comentamos oponen dos contrarios a la reprensión: la amistad escondida, que no se declara en obras, no se atreve a reprender; ama poco, pues teme. La otra es el odio que se disfraza con halagos. Véanse28,23;  Eclo 27,22-24. El beso de Judas se cierne sobre este proverbio. "Bien me quieren mis vecinas porque les digo las mentiras; mal me quieren mis comadres porque les digo las verdades". 

27,7 Según el objeto del hambre y la saciedad, cambiará la enseñanza; p. ej. en Eclo 24,21. Nuestro refranero sentencia: “A buen hambre no hay pan duro";”A pan de quince días, hambre de tres semanas". 

27,8 El hombre necesita algún arraigo: incluso un ser volandero tiene su nido. El primer sentido mira a la familia. El sentido se amplía con valor psicológico, aplicado al hombre descentrado; al aventurero víctima de su inquietud o su nostalgia. "Hombre sin abrigo, pájaro sin nido"; "Bien está cada piedra en su agujero". 

27,9 El texto del segundo hemistiquio es dudoso. Alternativas: es dulce el amigo más que consejo (propio); es dulce el amigo por el consejo de su ánimo. El deleite del perfume es símbolo del amor fraterno en Sal 133. 

27,10 Los dos primeros hemistiquios parecen recargados. Uno es el amigo viejo, de familia, que a lo mejor te ha visto nacer. En contraste el nuestro: "Malhaya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo". El hermano quizá tiene otros intereses o habita lejos. Se podría traducir 'y no tendrás que acudir a casa de tu hermano en caso de apuro". Nuestro refrán dice: "Más vale buen amigo que pariente ni vecino". Sobre la amistad tiene varias instrucciones el Eclesiástico. 

27,11 El hijo sensato sale por el padre. El mero hecho de haber recibido una buena educación redunda en crédito del padre. Véase Sal 127,4s. 

27,12 Como 22,3. 

27,13 El tema de la fianza preocupa al editor del libro. El punto de vista es la precaución frente al peligro de salir fiador o garante. Véase la exposición de 5,1-6 y 22,26s; Eclo 8,13. No es tema de la legislación. 

27,14 Precioso e irónico apunte de vida ciudadana, que vale para los dos personajes de la escena. A uno le dice "no lo hagas", al otro "no te fíes" 

27,15-16 El primero hace sentido completo. Dice nuestro refrán: "Tres cosas echan al hombre de su casa: el humo, la gotera y la mujer brava". El segundo amplia el tema con una imagen; pero no encaja el verbo "llamar". Conjeturo una confusión auditiva y leo "sujetar". La mujer que goza discutiendo y riñendo es escurridiza como aceite: cambia el estado de la cuestión, los términos del debate, confunde los argumentos, no atiende a razones. Es gotera, es vendaval, es aceite. 

27,17 El trato con los hombres da temple y filo, eficacia y penetración. Diálogo y debate aguzan la inteligencia, trato y tensiones afilan la eficacia. El hombre no se basta, el contraste define el perfil. 

27,18 Los dos verbos hebreos son sinónimos, guardar, custodiar, vigilar, y tienen aquí valor positivo. Puede tratarse del guardián de la higuera y el custodio del amo; y pueden ser la misma persona. En vez de honores, se puede traducir riquezas. El proverbio no precisa. 

27,19 Caben dos explicaciones: a) el hombre se refleja en su conciencia, en ella se conoce; b) la mente humana se refleja en otro hombre; el hombre necesita del prójimo para conocerse. La segunda explicación encaja mejor en el contexto del capítulo, que trata de relaciones con el prójimo. "No hay mejor espejo que el amigo viejo". 

27,20 El ojo, sede de la estimativa, representa aquí la codicia, pasión humana tan insaciable como el reino de la muerte, siempre devorando mortales. La comparación colorea con tintes sombríos y fatídicos la figura de la codicia. Véanse Ecl 1,8; Prov 30,15s. De don Sem Tob: "Non puede omre tomar / en la cobdicte tiento: / es profunda da mar / sin orilla nin puerto". 

27,21 Ateniéndonos rigurosamente a la forma hebrea, el sentido es que la alabanza (ajena) queda comprobada por la persona (alabada). Cruzando las funciones resulta que la alabanza (ajena) acrisola el valor del hombre. Como 27,2. 

27,22 Es una visión pesimista. La necedad se ha hecho consustancial con el necio y no se desprende. La imagen nos traslada al ámbito doméstico. 

27,23-27 Tropezar con esta descripción campestre en la colección de proverbios indica que es una lección sapiencial y no sólo una efusión bucólica. Como en Is 28,23-29, el sabio contempla un orden admirable, encadenado, que desde las plantas y por los animales culmina en el hombre. Orden que suministra una riqueza modesta, segura en su dinamismo y no en la acumulación; que además regala el tesoro de su enseñanza, exigiendo una mirada contemplativa y no sólo la observación interesada.

CAPÍTULO 26.



26 1Ni nieve al verano, ni lluvia a la siega,
ni honor al necio le van bien.
2Gorrión que aletea, golondrina que vuela,
la maldición injusta no va a ninguna parte.
3Para el caballo el látigo, para el asno el ronzal,
para la espalda del necio la vara.
4No respondas al necio según su desatino,
no te vayas a igualar a él;
5responde al necio según su desatino,
no se vaya a creer listo.
6Se corta las piernas y bebe vinagre
quien envía un recado
por medio de un necio.
7 Al lisiado le cuelgan las piernas;
al necio, el proverbio en la boca.
8Quiere sujetar una piedra en la honda
quien concede honores a un necio.
9Pincho que cae en manos de un borracho
es un proverbio en boca de un necio.
10Saetero que atraviesa a cualquiera
el que contrata a un necio
y contrata a viandantes.
11 Perro que vuelve a su vómito
es el necio que insiste en sus sandeces.
12¿Has visto a uno que se tiene por listo?
Pues más se puede esperar de un necio.
13Dice el holgazán: «Hay un león en el camino,
hay una fiera en la calle».
14La puerta da vueltas en el quicio,
el perezoso en la cama.
15EI holgazán mete la mano en el plato
y le cansa llevársela a la boca.
16El holgazán se cree más sabio
que siete que responden con acierto.
17 Agarra un perro por las orejas
quien se mete en riña ajena.
18El alocado dispara
venablos y flechas mortales,
19Así es el que engaña a su amigo
y luego dice: «Era en broma».
20Si se acaba la leña, se apaga el fuego;
si no está el maldiciente, amaina la riña.
21Fuelle para las brasas y leña para el fuego
es el pendenciero para atizar la riña.
22Las palabras del que murmura son golosinas
que bajan hasta lo hondo del vientre.
23Barniz que recubre la loza
son los labios que adulan con mala idea.
24Disimula con los labios el que odia,
mientras que dentro medita engaños;
25aunque suavice la voz, no le creas,
que lleva dentro siete abominaciones;
26aunque encubra el odio con disimulo,
su maldad se descubrirá en la asamblea.
27El que cava una fosa caerá en ella,
al que rueda una piedra le caerá encima.
28Lengua embustera duplica los daños,
boca que adula empuja a la ruina.

26,1 Empieza una serie, 1-12, dedicada casi entera al necio. Tales fenómenos metereológicos son impensables en Palestina, y lo mismo el honor que se merece un necio: no está sazonado para recibirlo. Véase 19,10. 

26,2 Bendiciones y maldiciones se consideran dotadas de poderes deseables o temibles, casi mágicos: cfr. Balaán Nm 22-24 y Zac 5,4. El proverbio quiere exorcizar temores: a la maldición injustificada Dios no le presta su eficacia. Leyendo "a él" en vez de "no", algunos interpretan que se vuelve contra quien la pronuncia. 

26,3 La vara podría ser instrumento de educación, aquí se presenta como la razón que comprende el necio: "El necio por la pena es cuerdo", "El almendro y el villano, el palo en la mano". Véanse 10,13; 19,29.
26,4-5 La forma es refinada: la semejanza de los primeros hemistiquios subraya la agudeza de la antítesis. Los dos consejos son contrarios y son verdaderos, se justifican en las segundas partes, se relativizan en las primeras. El primero toma el punto de vista del prudente, el segundo, el del necio. Así es el talante sapiencial. 

26,6 Cambiando la consonante final resulta "bebe vinagre", cosa ingrata, 10,26; Sal 69,22. Conservando el texto consonántico, cambiando las vocales y dando al verbo el sentido de despojarse, Job 15,33, resulta más expresivo: "se desnuda el culo" = se expone a la pública vergüenza: cfr. 2 Sm 10,4s; Is 20,1-6. 

26,7 Descripción casi impresionista de un cojo. También nosotros hablamos de pies rítmicos, coplas de pie quebrado. El necio no sabe darle ritmo y sentido al buen proverbio. 

26,8 La honda no es instrumento para guardar piedras; la piedra sale despedida de la honda; la piedra despedida puede ser peligrosa. Así los honores concedidos al necio. Véase 26,1. 

26,9 Traduciendo "cae, viene a dar": no sabe manejarlo y lo hace peligroso. Traduciendo "sube, penetra" (?): se vuelve contra él y le pincha: "aplícate el cuento". 

26,10 El texto hebreo es muy dudoso y ha dado origen a muchas interpretaciones y versiones. He aquí algunas: "El pleiteante lo revuelve todo, contrata a un necio, contrata a transeúntes". "Poderoso es el Creador de todo: a necios y transgresores les da su sustento" (Kimchi). Parece insistir en la peligrosidad social del necio. 

26,11 La comparación con el perro es degradante y el detalle del vómito agrava la imagen. Lo cita 2 Pe 2,22. 

26,12 Se tiene por consumado, ignora su ignorancia, se incapacita para aprender. Mejor es el ignorante que se confiesa tal. Véase 29,20. 

26,13 Sigue una cuaterna dedicada al perezoso, que es un tipo de necio y huésped frecuente de este libro. Lo desorbitado de la suposición deja en ridículo a quien la profiere. Se puede aplicar a cualquiera que inventa dificultades inexistentes o agiganta las existentes. Véase 22,13. 

26,14 Uno de los mejores proverbios del libro. Habría que realizarlo en un montaje de cine, alternando y acompasando los dos movimientos giratorios, que no llevan a ninguna parte. Moverse para no moverse es lo supremo de la pereza. 

26,15 Anotación descriptiva irónica: nos invita a contemplar la escena. "¿Quieres sopas? -Si me las soplan ... " 

26,16 Aquí se juntan las dos series, del necio y el perezoso. Está tan satisfecho de su mezquino saber como de su escasa actividad. Su pereza mental le basta para convencerse a sí mismo, ya que no convence a los demás.

26,17 -28 Sigue una serie en la que se entremezclan los temas: murmuración y riñas, engaño y fingimiento. Explícita o implícita, se destaca la lengua y su antítesis con lo interior del hombre. 

26,17 Se supone un perro no domesticado. "Se mete": operando una simple metátesis de consonantes y según 14,10; 20,19; 24,21. 

26,18-19 En vez de "alocado" se podría entender un titiritero que exhibe su habilidad con armas mortales; si causa la muerte, no puede excusarse arguyendo que se trataba de un ejercicio de habilidad. Así, tampoco vale la excusa de bromas que perjudican gravemente al prójimo. 

26,20-21 Leo fuelle cambiando el orden de dos consonantes. Nosotros solemos decir: "echar leña o añadir ascuas al fuego". Véanse 15,18; 22,10; 29,22; Eclo 8,3; 28,10. 

26,22 Lo hondo del vientre es en la antropología hebrea el lugar donde se depositan y acumulan los conocimientos, hasta que "suben al corazón" y se hacen conscientes y presentes. La murmuración puede ser grata de escuchar; pero queda escondida, dispuesta a actuar malvadamente. "La comadreja [comadre] pare por la boca y empréñase por la oreja". 

26,23 Cambiando una consonante para leer "adulan". "Boca de miel y manos de hiel", "tocas de beata y uñas de gata". 

26,24-26 Disimulando, el odio se cree más eficaz. El proverbio invita a no fiarse del enemigo. La asamblea parece tener función judicial. 

26,27 Se puede unir con el anterior: el traidor queda descubierto y el plan que tramaba se vuelve contra él. Es un tema recurrente: SaI7,16s; Ecl10,8s; Eclo 27,26. 

26,28 Corrigiendo el texto hebreo. Con halagos maliciosos hace más daño que si injuriara abiertamente. "Del agua mansa me libre Dios, que de la brava me libraré yo", "Palabras de lisonjero muchas son y sin provecho".